El solo hecho de hablar sobre una colonoscopía avergüenza a la mayoría de las personas. Esto se debe probablemente a que la idea de que se inserte un tubo en el recto y colon es perturbadora. Pero aún más perturbador para muchas personas es la idea de poder tener cáncer colorrectal. Pero cuando se diagnostica en una etapa temprana, antes de que el cáncer haya invadido la pared del colon o se haya propagado a sitios distantes, las probabilidades de supervivencia son altas. Aun así, por definición, todas las pruebas de revisión se realizan en gente que se siente bien excepto por la ansiedad que tienen sobre su salud a futuro.

¿Qué hay acerca de la revisión colorrectal? ¿Vale la pena el proyecto nada placentero de pasar por una colonoscopía u algún otro procedimiento igualmente desagradable? Para muchos de nosotros, la respuesta es “sí”.

Exámenes de detección: ¿qué implican?

Los exámenes de detección de cáncer colorrectal están diseñados para detectar el cáncer o las proyecciones de tejido en forma de dedos llamadas pólipos. Los pólipos pueden ser cancerosos o precancerosos. Aunque la mayoría no son cancerosos, se cree que la gran mayoría de tipos de cánceres colorrectales empiezan en forma de pólipos. Lo siguiente es lo que implica cada examen de detección de pólipos y cáncer colorrectal:

Examen de sangre oculta en heces y prueba inmunoquímica fecal

El examen de sangre oculta en heces y la prueba inmunoquímica fecal son pruebas que buscan sangre oculta en una muestra de su materia fecal (heces). La sangre contenida en sus heces podría ser el resultado de la hemorragia de un pólipo canceroso en su colon o recto, o podría ser una señal de una condición más benigna.

Prueba de ADN en materia fecal

Este es un método no invasivo de analizar una muestra de materia fecal (heces) para verificar ADN alterado que libera el cáncer de colon o los pólipos a la materia fecal. Tiene un costo más elevado que el examen de sangre oculta en heces. La sensibilidad para detectar cáncer con esta prueba es variable. Una limitación es que esta prueba no detecta todos los tipos de cáncer de colon.

Sigmoidoscopía flexible

Para una sigmoidoscopía flexible, se inserta un tubo delgado con una luz en el recto y el colon inferior para examinar su revestimiento mucoso interno. Las imágenes se pueden grabar a medida que el médico ve los pólipos y otras anormalidades en un monitor. Este procedimiento no observa toda la longitud del colon como una colonoscopía.

Colonoscopía

Para una colonoscopía, se utiliza un tubo delgado con luz similar a un sigmoidoscopio flexible. Esta vez, el tubo con luz se introduce por completo, hasta el final del colon, donde este conecta con el intestino delgado. Los pólipos que se detectan se pueden extirpar durante el procedimiento.

Enema de bario de doble contraste

Un enema de bario de doble contraste consiste en una inyección de un líquido llamado bario seguido de aire en su recto. Esto hace que su colon sea visible por medio de rayos X y permite que los médicos observen crecimientos anormales, como los pólipos.

Colografía de tomografía computarizada (TC)

La colografía de tomografía computarizada (“colonoscopía virtual”) es una técnica que toma imágenes radiográficas generadas por una computadora después de una inyección de aire en el colon. Una desventaja de realizar esta prueba en comparación con una colonoscopía es que si se descubre un pólipo durante la colonoscopía, se puede extraer en ese momento, mientras que si se detecta uno mediante una colonoscopía virtual, será necesaria una colonoscopía real de seguimiento.

Recomendaciones para la detección

La Sociedad Americana del Cáncer sugiere que al llegar a los 50 años, hombres y mujeres deben someterse a pruebas de detección para el cáncer colorrectal con una de las siguientes opciones:

  • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años; o
  • Enema de bario de doble contraste cada cinco años; o
  • Colonografía de TC (colonoscopía virtual) cada cinco años; o
  • Colonoscopía cada 10 años; o
  • Prueba de sangre oculta en las heces anualmente (de preferencia el método de muestras múltiples para hacerse en casa); o
  • Prueba inmunoquímica fecal cada año; o
  • Prueba de ADN en materia fecal, a intervalos indeterminados.

Sin embargo, las personas con un alto riesgo de cáncer colorrectal podrían necesitar hacerse algunas de estas pruebas más temprano durante su vida y con más frecuencia. Algunas razones por las que se podría considerar que una persona tiene alto riesgo son:

  • Antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos
  • Antecedentes personales de enfermedad intestinal inflamatoria crónica, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn

¿Qué pruebas necesita usted?

Consulte con su médico acerca de las ventajas y desventajas de cada examen de detección, especialmente si su riesgo de cáncer colorrectal es superior al promedio. Estos exámenes pueden salvar su vida.