Proteger su piel y revisarla de cambios son claves para prevenir el melanoma o detectar uno en una etapa temprana y tratable.

Evite la Exposición al Sol

La exposición a los rayos ultravioleta del sol incrementa su riesgo de tener melanoma. He aquí cómo proteger su piel de los rayos ultravioleta del sol:

  • Cubra su piel con ropa, incluyendo una camisa y un sombrero de ala ancha.
  • Cuando esté a la intemperie, trate de sentarse en áreas a la sombra.
  • Evite la exposición al sol entre las 10:00 a. m. y las 2:00 p. m. en el horario normal y de 11:00 a. m. a 3:00 p. m. en el horario de verano.
  • Utilice filtros solares de amplio espectro (UVA y UVB) con un factor de protección solar (FPS) de 15 o más en la piel que se expone al sol.
  • Use lentes para el sol con absorción del 99 al 100% del rayos UV para proteger sus ojos.
  • No utilizar lámparas de sol ni camas bronceadoras.
Revise la piel para detectar lunares de aspecto anormal

Revísese la piel regularmente y pida a alguien que le ayude a revisar áreas que usted no pueda ver, por ejemplo, la espalda y los glúteos, el cuero cabelludo, debajo de los senos (en las mujeres) y la parte posterior de las piernas. Si advierte un lunar nuevo, cambiante o de apariencia irregular, muéstreselo a un médico con experiencia en reconocimiento de tipos de cáncer de piel, como un dermatólogo. Puede tratarse de un lunar grande, de forma irregular cuyo borde no sea liso y uniforme, de más de un color o de textura irregular. El médico puede controlar el lunar o recomendar quitarlo.

Si usted tiene una condición llamada síndrome nevo displásico, debería pedir a su médico que revise su piel regularmente para detectar lunares atípicos.