La genisteína, un químico producido de forma natural presente en la soya, ha atraído el interés científico por sus posibles beneficios en la prevención del cáncer y enfermedad cardíaca. La genisteína es un tipo de químico llamado fitoestrógeno - una sustancia similar al estrógeno presente en algunas plantas. Hay dos tipos principales de fitoestrógenos: isoflavonas y lignanos. La soya es la fuente más abundante de isoflavonas, con la genisteína como la isoflavona más abundante en la soya. El trébol rojo también es una buena fuente de genisteína.

Al igual que otros fitoestrógenos, la genisteína puede funcionar de dos formas: Ya sea incrementando o disminuyendo los efectos del estrógeno. Esto pasa porque la genisteína se ata a sitios especiales en las células llamados receptores celulares. La genisteína estimula estos receptores, pero no tan intensamente como el estrógeno real; al mismo tiempo, evita que el propio estrógeno se adhiera. El resultado neto es que cuando hay mucho estrógeno en el cuerpo, como sucede antes de la menopausia, la genisteína podría bloquear parcialmente sus efectos. Dado que el estrógeno parece incrementar el riesgo de varias formas de cáncer, el uso regular de la genisteína por parte de las mujeres menopáusicas podría ayudar a reducir este riesgo. Por otra parte, si hay poco estrógeno humano presente, como sucede después de la menopausia, la genisteína puede compensarla parcialmente. Esto es una razón para usar la genisteína para revenir la osteoporosis.

La genisteína también podría ser útil para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.

Requerimientos/Fuentes

La genisteína también se encuentra en altas cantidades en la soya y en cantidades insignificantes en otros cuantos alimentos. La mayoría de los alimentos de soya contienen de 1 a 2mg de genisteína por cada gramo de proteína.3

Para mayor información sobre la dosis adecuada de isoflavonas en general, consulte el artículo completo de isoflavona.

Dosis Terapéuticas

Se desconoce la dosis óptima de genisteína. En Asia, los grupos poblacionales que diariamente comen alimentos de soya que contienen de 20 a 80 mg de genisteína tienen menores tasas de cáncer de mama y de próstata que los grupos de Occidente, con menos genisteína en sus dietas.4 Sin embargo, no sabemos si la genisteína (o incluso las isoflavonas de soya en general) es responsable de este efecto.

Usos Terapéuticos

Estudios de doble ciego y controlados por placebo han encontrado que la genisteína podría ser útil para prevenir la enfermedad cardíaca20, 21, 54 y para prevenir o tratar la osteoporosis.5-10, 49 Evidencia menos convincente sugiere beneficios potenciales para la prevención de cáncer,10-12, 14-16tratamiento contra el cáncer,13 y esclerosis amiotrófica lateral (ALS, por sus siglas en inglés)22

Las mezclas de isoflavonas que contienen genisteína se han sometido considerablemente a más estudios que la genisteína sola. Las isoflavonas mezcladas se han mostrado promisorias para la mayoría de las enfermedades recién mencionadas, así como para los síntomas menopáusicos y mastalgia cíclica. Para mayor información, consulte el artículo completo de isoflavona.

¿Cuál Es la Evidencia Científica para la Genisteína?

Osteoporosis

El estrógeno tienen un poderoso efecto protector en los huesos. En las mujeres, la osteoporosis ocurre con mayor frecuencia después de la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir estrógeno. Estudios en animales, así como una prueba doble ciego controlada por placebo en humanos, sugiere que la genisteína puede ayudar a restaurar la protección ósea.5-7, 49

En un estudio de doce meses, a 90 mujeres de 47 a 57 años de edad se les proporcionó genisteína, terapia estándar de reemplazo hormonal (HRT, por sus siglas en inglés) o un placebo.49 Los resultados mostraron que la genisteína incrementó la densidad ósea a aproximadamente el mismo grado que la HRT. No se observaron efectos adversos en el útero o en el seno.

De forma interesante, la evidencia sugieres que a diferencia del estrógeno, el cual primordialmente ayuda a prevenir la destrucción de los huesos, la genisteína también podría ayudar a crear nuevos huesos.8, 9, 49

No obstante, en un estudio en animales, mientras una dosis pequeña de genisteína ayudó a proteger los huesos de ratas, una mayor dosis de genisteína pareció tener el efecto opuesto - causando incremento en la destrucción ósea.10 Se necesitan estudios en humanos para determinar si la genisteína es verdaderamente efectiva y para encontrar la dosis óptima.

Otros estudios han evaluado los efectos de los productos de soya que contienen otros componentes además de la genisteína. Para más información, consulte el artículo completo de soya.

Cáncer

La genisteína podría reducir el riesgo de varias formas de cáncer. En un estudio, ratas hembra recién nacidas y tratadas con genisteína tuvieron menos cáncer de mama en una etapa posterior de su vida, en comparación con las ratas tratadas con placebo.16 No obstante, otros estudios sugieren que la genisteína u otras isoflavonas podrían promover el cáncer de mama bajo ciertas condiciones. (Consulte las Cuestiones de Seguridad)

En probeta, se ha encontrado que la genisteína suprime el crecimiento de un amplio rango de células cancerosas, incluyendo las formas de cáncer que no son afectadas por el estrógeno.11, 12 Por ejemplo, se ha encontrado que la genisteína inhibe el cáncer cutáneo cuando ésta se aplicó a la piel de ratones o se dio de comer a las ratas.14, 15 Además, en estudios de probeta, se ha encontrado que la genisteína aumenta los efectos de los medicamentos de quimioterapia.13

Enfermedad Cardíaca

Un estudio doble ciego, controlado por placebo, encontró que el uso de genisteína ayudó a relajar la pared arterial (el endotelio), un efecto que se esperaría ayudara a prevenir la enfermedad cardíaca.54 Además, estudios de probeta sugieren que la genisteína podría ayudar a evitar que el colesterol se deposite en las paredes de los vasos sanguíneos.20 Finalmente, investigación muy preliminar de laboratorio sugiere que la genisteína también podría inhibir la formación de coágulos sanguíneos, los cuales son la causa principal de ataques cardíacos.21

Cuestiones de Seguridad

La mayoría de los estudios de seguridad que tienen implicaciones para la genisteína involucraron isoflavonas mezcladas de soya o trébol rojo. Para mayor información, consulte la sección Cuestiones de Seguridad del artículo isoflavona.

Además, cierta evidencia sugiere que la genisteína en particular podría dañar la inmunidad. Un estudio en ratones encontró que la genisteína inyectada tiene efectos negativos en la glándula timo (un órgano que es importante para la inmunidad) y también causa cambios en la prevalencia de varios glóbulos blancos con inmunidad dañada.34 Aunque la genisteína se inyectó en lugar de administrase oralmente, los niveles de genisteína en la sangre que estas inyecciones produjeron no fueron excesivamente altos; fueron comparables a (o incluso menores a) lo que ocurre en los niños alimentados con fórmula láctea de soya. Además, hay varios reportes de respuestas inmunes dañadas en infantes alimentados con fórmula de soya.35-38 Si bien es demasiado pronto concluir que la genisteína daña la inmunidad, estos hallazgos son una causa potencial de preocupación.