Algunas veces vemos a los niños y sólo observamos versiones más pequeñas de nosotros mismos. Pero cuando miramos con más profundidad, sabemos que los niños tienen necesidades, carencias, gustos, aversiones e incluso problemas médicos que varían en gran parte de sus homólogos adultos. Oncólogos pediátricos y otros médicos que trabajan con niños están muy conscientes de estas diferencias. Los cánceres de la niñez son bastante diferentes a los cánceres en los adultos.

Diferencias Entre la Niñez y los Cánceres de los Adultos

Los cánceres de la niñez difieren de los cánceres de los adultos en casi todos los aspectos.

Prevalencia: Los cánceres de la niñez son mucho menos comunes que los cánceres de los adultos. Los cánceres en los niños y adolescentes representan sólo el 0.3% de todos los cánceres que se diagnostican.

Diagnóstico: En el momento del diagnóstico, generalmente el cáncer es mucho más avanzado en los niños que en los adultos. Sólo el 20% de los adultos, contra el 80% de los niños, padecen cáncer que se ha extendido a otras partes del cuerpo en el momento en que se hace el diagnóstico.

Factores de riesgo y las causas: Muchos cánceres que afectan a los adultos se relacionan con los factores de riesgo del estilo de vida tales como el consumo de cigarro o alcohol, mala dieta o estilo de vida sedentaria. Por otro lado, se desconocen las causas de la mayoría de los cánceres de la niñez.

Tipos de cánceres: Los cánceres de la niñez tienden a ocurrir en diferentes sitios a diferencia de los que ocurren comúnmente en los adultos. Entre los cánceres de la niñez más comunes están leucemias, linfomas, tumores cerebrales y cáncer de hueso. También cada uno de estos cánceres ocurren en los adultos, pero los cánceres de los adultos tienden a atacar más comúnmente el pulmón, colon, seno, próstata y páncreas. Existen algunos cánceres de la niñez que casi no se presentan en los adultos y algunos cánceres que afectan a los adultos prácticamente nunca se presentan en los niños. Al mismo tiempo existen cánceres que, aunque son más comunes en una edad que en otra, pueden afectar tanto a adultos como a niños.

Instalación para el tratamiento: La mayoría de los adultos a los que se les diagnostica cáncer son tratados en su comunidad local por médicos de cabecera y especialistas en el tratamiento contra el cáncer. Los cánceres de los niños son mucho más raros que los de los adultos, así que especialistas en comunidades más pequeñas no tienen experiencia continua con el control de estas enfermedades. Por esta razón, generalmente equipos de doctores que se especializan en el diagnóstico, tratamiento y control de cánceres de la niñez tratan mejor a los niños. Dichos equipos son mucho más propensos a encontrarse en hospitales, centro médicos universitarios y clínicas eminentes para el tratamiento contra el cáncer de niños.

Pronóstico: Con el paso de los últimos 20 a 30 años el pronóstico para muchos cánceres de la niñez ha mejorado enormemente. Los tumores que habrían llevado a víctimas mortales sólo hace unos cuantos años ahora son controlados exitosamente con el fin de que los niños vivan plenamente y tengan vidas productivas en la edad adulta. La leucemia linfocítica aguda y osteosarcoma (cáncer de hueso) han sido historias de éxito en el tratamiento particularmente importantes. Aunque existen todavía cánceres de la niñez por las cuales la cura sigue siendo evasiva, al menos el 80% de los niños con la mayoría de los cánceres sobreviven sin tumores en la edad adulta.

Cánceres Comunes de la Niñez

Los cánceres de la niñez más comunes son la leucemias, linfomas, tumores cerebrales y cánceres de hueso.

La leucemia es un cáncer de los glóbulos blancos. Afecta la médula ósea, causando que se produzca una gran cantidad de glóbulos blancos anormales. Estos glóbulos blancos desplazan células sanguíneas normales y saludables fuera de la médula ósea y la sangre, llevando a los síntomas comunes de leucemia; piel pálida, sangrado, hematomas e infección seria.

Los niños pequeños son más propensos a tener un tipo de leucemia llamada leucemia linfocítica aguda (LLA).

El linfoma es un cáncer de los ganglios linfáticos, parte del sistema inmunológico del cuerpo que ayuda a combatir la infección. El linfoma ocurre cuando los linfocitos, un tipo de glóbulos blancos, llegan a ser malignos y se multiplican fuera de control. Las células anormales desplazan a las células saludables y crean tumores que podrían presentarse en los ganglios linfáticos o en otros órganos tales como hígado o bazo. Los linfomas se dividen en dos categorías, linfoma no-Hodgkin y linfoma de Hodgkin las cuales difieren de algunas extensiones en su tratamiento y pronóstico.

El linfoma no-Hodgkin es más común en niños muy pequeños, mientras que la enfermedad de Hodgkin es más común en los adolescentes.

Los tumores en el cerebro y en la médula espinal componen los tipos más comunes de tumores sólidos en los niños. No todos los tumores cerebrales son cánceres, pero incluso los no malignos podrían afectar una o varias funciones que controlan el cerebro incluyendo la memoria y el aprendizaje, los sentidos y emociones. También los tumores podrían afectar el movimiento del cuerpo y podrían llevar a convulsiones u otros síntomas complejos.

El veinte por ciento de todos los tumores que se originan en el cerebro ocurren en los niños menores de la edad de 15 años. La incidencia de los tumores cerebrales están en su punto máximo entre las edades de 5 a 10 años. Los tumores cerebrales ocurren con un poco de más frecuencia en los niños que en las niñas.

El cáncer de hueso conocido como osteosarcoma se origina en los huesos. Se encuentra comúnmente en las piernas o brazos y alrededor de las rodillas. El cáncer de hueso en los niños es más propenso a ocurrir en el transcurso del crecimiento repentino del adolescente. La frecuencia en que ocurre el osteosarcoma es dos veces más en los niños que en las niñas. Aunque el cáncer es muy raro y el dolor es común, los niños que padecen dolor persistente inexplicable en un hueso o articulación generalmente deben realizarse un estudio de rayos x para asegurarse de que no presentan signos de cáncer.

Existen muchos otros tipos poco comunes de cánceres de la niñez que los especialistas en el tratamiento contra el cáncer están solicitados a diagnosticar y tratar. Afortunadamente, existen terapias efectivas para muchos de estos cánceres. El diagnóstico de cáncer puede ser un momento difícil para un niño y su familia, pero el tratamiento útil y afectivo puede hacer la diferencia.