La cirugía es el procedimiento inicial en el tratamiento de muchos cánceres sólidos. La cirugía y otros procedimientos invasivos trabajan al extirpar tejidos cancerosos.

Una tiroidectomía es una operación para extirpar total o parcialmente la glándula tiroides. Existen cuatro tipos principales de tiroidectomía:

  • Lobectomía e istmectomía - Se extirpa uno de los dos lóbulos y el istmo central.
  • Tiroidectomía bilateral subtotal - Se extirpan ámbos lóbulos y el istmo, dejando sólo una pequeña porción de tejido tiroidal de la parte posterior de la glándula. Este tejido tiroidal se deja para evitar lesión a glándulas paratiroides y nervios cercanos.
  • Tiroidectomía casi total - Se extirpa totalmente un lóbulo y el istmo; se extirpa la mayor parte del otro lóbulo, dejando sólo una pequeña parte de tejido tiroidal.
  • Tiroidectomía total - Se extirpan totalmente ambos lóbulos tiroidales y el istmo.

Para el tratamiento de cáncer tiroidal folicular, papilar, o medular, por lo general se recomienda la tiroidectomía casi total o total. Estos tipos de cirugía proporcionan la mejor probabilidad de cura. Los nódulos linfáticos en el área se pueden examinar y extirpar durante el transcurso del procedimiento.

Usted recibirá anestesia general antes de su tiroidectomía. Se colocará sobre la mesa de operaciones, Se le colocará un rollo debajo de sus hombros y en la base de su cuello, para que su cabeza se flexione hacia atrás y su cuello esté expuesto. Se hará una incisión curva en la parte baja de su cuello, y el tejido se jalará hacia atrás para exponer la glándula tiroides y nódulos linfáticos circundantes. La glándula tiroides, nódulos linfáticos, y cualquier tejido que parezca haber sido invadido por el cáncer se extirparán. Su cirujano será muy cuidadoso durante la operación para tratar de evitar rasguñar o lesionar todas las glándulas paratiroides y venas y nervios cercanos.

Si usted está teniendo una buena recuperación, puede ir a casa saliendo del hospital en un lapso de uno o dos días después de una tiroidectomía. Usted puede regresar a trabajar en un lapso de una semana aproximadamente.

La tiroidectomía es extremadamente efectiva para la primera etapa del cáncer tiroidal, proporcionando una probabilidad de casi el 100% de recuperación.

Posibles complicaciones de una tiroidectomía incluyen las siguientes:

  • Sangrado dentro de los tejidos circundantes alrededor de la tráquea causando dificultad con la respiración
  • Lesión a las glándulas paratiroides o sus vasos sanguíneos, provocando hipoparatiroidismo (el cual se puede prevenir con trasplante de glándulas partiroides al momento del procedimiento quirúrgico)
  • Lesión a los nevios en el cuello, lo cual puede causar una voz ronca persistente o, en casos raros, obstrucción de vías respiratorias que requiere asistencia para respirar ( traqueotomía)
  • Infección

Se monitorearán sus signos vitales regularmente después de la cirugía (frecuencia cardiaca, respiración, presión arterial, temperatura), y usted recibirá líquidos intravenosos. Se le permitirá que beba líquidos y tal vez avance a una dieta blanda algunas horas después de la cirugía. Además, su médico monitoreará los niveles de calcio en la sangre al realizarle exámenes y dando golpecitos en su mejilla para ver si su nervio facial está tenso (una señal de bajo calcio en la sangre).

Muy probablemente, usted:

  • Tenga un dolor de garganta durante uno o dos días
  • Sienta náuseas durante las primeras 12 horas aproximadamente después de su operación
  • Requiera analgésicos y/o medicamentos anti-náuseas
  • Tome medicamentos tiroidales por el resto de su vida
  • Tome suplementos de vitamina D y calcio (si sus glándulas paratiroides se han lesionado durante la cirugía)