La cirugía es el procedimiento inicial en el tratamiento de muchos cánceres sólidos. La cirugía y otros procedimientos invasivos trabajan al extirpar tejidos cancerosos.

Se recomienda la extirpación quirúrgica del útero para todas las etapas del cáncer uterino a menos que el cáncer se haya propagado. En las primeras etapas, se puede curar.

Histerectomía

El procedimiento quirúrgico convencional para el cáncer uterino es una histerectomía abdominal total, y salpingo-ooforectomía bilateral. Esto involucra extirpar el útero completo y ambos ovarios y trompas de falopio. En casos en los que el riesgo de propagación a nódulos linfáticos se considere bajo, algunos nódulos linfáticos se extirparán en busca de células cancerosas. En formas más avanzadas o agresivas de la enfermedad, los nódulos linfáticos en la pelvis y posiblemente alrededor de la aorta (la arteria grande en el abdomen) se retiran de modo más completo.

Durante el procedimiento, el médico puede tomar muestras de otro tejido para revisar células cancerosas. Esto se realiza para determinar la etapa del cáncer.

Descripción del Procedimiento:

Se realiza un corte en la parte baja del abdomen para exponer los tejidos y vasos sanguíneos que rodean al útero y cérvix. Estos tejidos se cortan y los vasos sanguíneos se atan para extirpar el útero. Se colocan puntos de sutura en estas estructuras profundas, los cuales se disolverán eventualmente. El útero se extirpa y la vagina se cierra para prevenir infección y para evitar que los intestinos desciendan. Usted permanecerá en el hospital durante varios días.

Efectividad

Para la enfermedad en Etapa 1, la cirugía proporciona índices del 90% de supervivencia a cinco años.

Posibles Complicaciones

  • Tromboflebitis (coágulos sanguíneos en las venas o pulmones)
  • Infección (en el sitio de la herida o profundo dentro del abdomen o pelvis)
  • Sangrado vaginal y/o interno
  • Obstrucción intestinal
  • Lesión en los intestinos, vejiga, o tracto urinario
  • Dolor persistente
  • Problemas relacionados con la anestesia, como dificultad para respirar, reacciones a los medicamentos, y poco alivio al dolor.
  • Respuesta sexual disminuida
  • Fatiga
  • Aumento de peso
  • Depresión
  • Náusea y vómito (por lo general ligeros)
  • Formación de fístula, la cual ocurre cuando se forma un orificio entre la vejiga, intestinos, y vagina

Cuidado Postoperatorio

  • La primera noche después de la cirugía, se le puede pedir que se siente en la cama y camine una distancia corta.
  • Si no hay evidencia de complicaciones y usted puede beber líquidos por sí sola, se le retirarán el catéter en su vejiga y la línea IV.
  • Para fomentar la curación, consuma una dieta balanceada rica en frutas frescas y verduras. Dependiendo de la cantidad de sangre perdida durante la cirugía, usted puede requerir un suplemento diario de hierro.
  • Trate de evitar el estreñimiento al comer alimentos altos en fibra, beber abundante agua, y si es necesario, usar ablandadores de heces fecales.
  • Báñese en regadera en lugar de hacerlo en tina durante al menos las dos primeras semanas después de su cirugía.
  • Mantenga limpios y secos sus sitios de incisión.
  • No use duchas vaginales ni coloque nada dentro de su vagina, como un tampón, hasta que su médico le indique lo contrario. Hable con su médico acerca de cuándo puede volver a tener relaciones sexuales.
  • Dé caminatas diariamente según las tolere.
  • Evite levantar objetos pesados durante cuatro a seis semanas.
  • Pregunte a su médico si algún tipo de terapia física o asesoría nutricional puede ser benéfica para acelerar su recuperación.

Llame a Su Médico Si Ocurre Cualquiera de lo Siguiente:

  • Señales de infección, incluyendo fiebre y escalofríos
  • Sangrado o secreción vaginal persistente o abundante, o secreción vaginal con mal olor
  • Dolor severo
  • Enrojecimiento, inflamación, incremento en el dolor, sangrado excesivo, o secreción de los sitios de incisión
  • Problema con la micción o evacuaciones
  • Tos, falta de aliento, dolor en el pecho, o náusea o vómito severos
  • Dolor, ardor, urgencia, frecuencia de micción, o sangrado persistente en la orina
  • Dolor y/o inflamación en sus pies, pantorrillas o piernas, falta repentina de aliento o dolor en el pecho