Aunque muchas más personas sufren de exceso de apetito y preferirían disminuirlo para que de esta manera pudieran perder peso, algunas personas se encuentran en la situación de que tienen pocas ganas de comer y por eso pierden peso aunque no lo quieran. La pérdida ligera de peso puede ocurrir en personas relativamente saludables con problemas estomacales tales como dispepsia o atonía gástrica (lenta acción estomacal). La pérdida de peso más severa puede ocurrir entre las personas que están recibiendo quimioterapia para el cáncer o que tiene enfermedades graves como VIH, enfisema (COPD), enfermedad de Crohn o insuficiencia cardíaca congestiva. En casos extremos, el consumo inadecuado de calorías y de grasas conlleva a un tipo de inanición (caquexia) que puede dificultar la recuperación e incrementar el riesgo de muerte.

El tratamiento convencional para la pérdida de peso no deseada implica principalmente complementos concentrados de proteínas/calorías, tomados con frecuencia en forma líquida. Sin embargo, entre las personas que padecen de cáncer, con sólo incrementar el consumo nutricional podría no ser de ayuda. El cáncer puede provocar una condición llamada pérdida de peso inducida por tumor (TIWL por sus siglas en inglés), en el cual los síntomas de la inanición ocurren a pesar de una nutrición aparentemente adecuada. Se cree que la causa de esto es por un tipo particular de inflamación provocada por el cáncer. Por esta razón, los medicamentos antiinflamatorios no esteroides han sido probados para el tratamiento de TIWL, con algunos resultados positivos.1 Los medicamentos relacionados con la progesterona también podrían ser útiles para la TIWL.

Nota: Este artículo no cubre los trastornos alimenticios de origen psicológico, tales como la bulimia o la anorexia.

Principales Tratamientos Naturales Propuestos

El aceite de pescado contiene ácidos grasos omega-3, que son "grasas buenas" que tienen muchas propiedades potenciales estimuladoras de la salud. Como se mencionó anteriormente, la pérdida de peso inducida por cáncer implica inflamación y responde al tratamiento con medicamentos antiinflamatorios. El aceite de pescado también tiene efectos antiinflamatorios. Según algunos estudios, pero no todos, los complementos de aceite de pescado pueden ayudar a las personas con cáncer a ganar peso.2 - 4

Una dosis convencional de aceite de pescado utilizada para la pérdida de peso inducida por cáncer es de aproximadamente 12 g diarios. Para más información, vea el artículo aceite de pescado en su totalidad.

Otros Tratamientos Naturales Propuestos

Las grasas son una forma concentrada de energía, por esa razón, las personas que pierden peso sin desearlo son alentadas con frecuencia a incrementar su consumo de grasas. Las personas con cáncer tienen una razón adicional para consumir más grasas: El cáncer interfiere con el proceso normal de almacenamiento de grasa, haciéndolo menos eficiente. Ciertas grasas especiales podrían ser particularmente útiles para corregir esta "deficiencia de grasas," incluyendo ácido linoleico conjugado (CLA por sus siglas en inglés)5 y triglicéridos de cadena media (MCT por sus siglas en inglés),6 junto con aceite de pescado como se trató anteriormente.

Las personas con VIH/SIDA podrían tener problemas para absorber grasas. Dos pequeños estudios doble ciego han descubierto que los MCT son absorbidos con mayor facilidad que las grasas ordinarias en personas con esta enfermedad.21,22

Sin embargo, no existe evidencia directa hasta el momento de que los MCT de hecho ayuden a las personas infectadas con VIH a ganar peso. Nota: En los dos estudios aquí mencionados, los participantes consumieron solamente una fórmula nutricional especial que contenía MCT. Tomar MCT de esta manera requiere supervisión médica para determinar la dosis.

Las personas con una excesiva pérdida de peso debido a una enfermedad grave también necesitan proteínas extras. Los aminoácidos son los constructores básicos de bloques de proteínas y podrían ser más fáciles de digerir que las proteínas enteras. Ciertos complementos de aminoácidos han demostrado ser de particular utilidad en el tratamiento de la caquexia por cáncer. Uno de estos son los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA por sus siglas en inglés), un grupo formado por los aminoácidos leucina, isoleucina y valina.7 Un estudio doble ciego analizó los BCAA en 28 personas con cáncer que habían perdido su apetito ya sea por su enfermedad en sí o por su tratamiento.8 El apetito aumentó un 55% en los que tomaron BCAA (4.8 g al día) en comparación con sólo el 16% en los que tomaron placebo.

También fueron observados resultados prometedores tanto para la pérdida de peso inducida por cáncer como la inducida por VIH con los aminoácidos ornitina alfa-cetoglutarato (OKG por sus siglas en inglés), glutamina y arginina.9 - 20

Otros tratamientos que resultaron ser útiles para la pérdida de peso inducida por cáncer o por VIH incluyen los antioxidantes ácido lipoico y n-acetil cisteína (NAC por sus siglas en inglés),1 un cóctel que contiene el complemento deportivo beta-hidroxi-beta-metilbutirato (HMB por sus siglas en inglés) combinado con los aminoácidos arginina y glutamina,18,20 y la hormona melatonina.7

Los remedios tradicionales para la pérdida ocasional y ligera del apetito implican el uso de hierbas de sabor amargo, como la genciana (vendida como "bíter"), el sello de oro, el lúpulo y la uña del diablo.

Hierbas y Complementos para Usar Sólo con Precaución

Varias hierbas y complementos podrían interactuar de manera adversa con los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad subyacente que esté provocando la pérdida de peso. Para más información sobre este riesgo potencial, vea el artículo individual del medicamento en la sección Interacciones con Medicamentos de ésta base de datos.