Definición

El asma es una enfermedad crónica que afecta la función y el revestimiento de las vías respiratorias o conductos de los pulmones. La enfermedad estrecha las vías respiratorias y dificulta la respiración.

Inflamación bronquial en los pulmones

Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

Causas

Los síntomas del asma se deben a un aumento de la sensibilidad de las vías respiratorias a ciertos factores desencadenantes. Estos desencadenantes provocan inflamación en el revestimiento de las vías respiratorias y una producción excesiva del líquido llamado moco. A su vez, los músculos que rodean la parte externa de las vías respiratorias se contraen en respuesta a la irritación. Todas estas reacciones estrechan las vías respiratorias y dificultan la respiración. Esta respuesta se conoce comúnmente como ataque de asma.

Los posibles factores desencadenantes de un ataque de asma en una persona asmática incluyen:

  • Enfermedad vírica
  • Hacer ejercicio
  • Clima frío
  • Sinusitis
  • Enfermedad del reflujo gastroesofágico (ERGE)
  • Los sulfitos usados en la fruta deshidratada y el vino
  • Medicamentos, como la aspirina, el ibuprofeno y los betabloqueantes
  • La exposición a agentes irritantes o alérgenos, como:
    • Humo de cigarrillo
    • Humo de estufas a leña
    • Caspa de un animal doméstico
    • Polvo
    • Químicos
    • Moho y enmohecimiento
    • Polen
    • Niebla contaminada o contaminación ambiental
    • Productos perfumados

Factores de riesgo

Factores que pueden aumentar el riesgo de padecer asma:

  • Aspirar constantemente humo de cigarrillo, incluso como fumador pasivo
  • Aspirar constantemente productos químicos industriales o agrícolas
  • Un miembro de la familia con asma
  • Antecedentes de múltiples infecciones respiratorias durante la niñez
  • Tener sobrepeso
  • Antecedentes de sibilancias o asma en la niñez
  • Padecer alergias
  • Tener una madre que fumó durante el embarazo

Síntomas

Los síntomas incluyen:

  • Sibilancia
  • Opresión en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Falta de aire
  • Tos
  • Dolor en el pecho
  • Tolerancia limitada al ejercicio

Diagnóstico

Se le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico. Se le realizará un examen físico.

Su médico también puede realizar algunas pruebas para medir la función pulmonar. Estas pueden incluir:

Su médico también puede realizar algunas pruebas de alergia. La prueba ayudará a determinar si los síntomas se deben a una alergia. La evaluación puede consistir en pruebas de punción o análisis de sangre.

Tratamiento

La estrategia de tratamiento para el asma incluye:

  • Medicamentos
  • Evitar los alérgenos o agentes irritantes y controlar los factores contribuyentes como el reflujo gastroesofágico y la sinusitis
  • Evaluación y control regulares

Debe elaborar un plan de acción contra el asma con su médico. Este plan lo ayudará a controlar el asma y a manejar los ataques de la enfermedad.

Medicamentos contra el asma

Medicamentos que se usan para controlar el asma

Estos medicamentos se usan para relajar las vías respiratorias y evitar que se contraigan. Los ejemplos incluyen corticoesteroides inhalados y beta-agonistas de acción prolongada. Los medicamentos ayudarán a evitar los ataques de asma, pero no constituirán un tratamiento para un ataque existente.

Medicamentos usados para tratar un ataque de asma

Estos medicamentos se usan para tratar un ataque de asma. Los ejemplos incluyen beta-agonistas de acción rápida, agentes anticolinérgicos y corticoesteroides.

Otros tratamientos

La prevención es un paso importante en el tratamiento del asma. Evitar las alergias puede resultar eficaz para los casos de asma que empeoran con los alérgenos. Algunos consejos generales para eludir los alérgenos incluyen:

  • Evite actividades al aire libre si hay altos niveles de contaminación en el aire, polen o esporas del moho.
  • Mantenga las ventanas cerradas en las temporadas con altas concentraciones de polen o esporas del moho. El aire acondicionado puede ayudar a filtrar los alérgenos en las temporadas cálidas.
  • Considere la posibilidad de adquirir una unidad limpiadora de aire HEPA portátil para utilizar en las áreas donde duerme.
  • Considere colocar filtros de partículas de aire de alta eficiencia en el sistema de calefacción, de aire acondicionado o en la aspiradora.
  • Pídale a otra persona que se encargue de pasar la aspiradora. Evite permanecer en una habitación en la que se acaba de pasar la aspiradora. Si usted pasa la aspiradora, use una mascarilla antipolvo.
  • Mantenga un nivel de humedad bajo en el hogar. Esto puede ayudar a prevenir la proliferación de moho.
  • Haga el tratamiento para alergias y sinusitis que le indique su médico.

Si tiene ataques de asma a causa de alergias, consulte con el médico acerca de vacunas contra la alergia. Si suele tener la nariz tapada, goteo nasal o picazón en la nariz, estas vacunas pueden mejorar el asma.

Además, puede resultarle útil aprender técnicas de respiración o hacer ejercicios respiratorios. Solicite recomendaciones al médico.

Vigilancia

Es posible que haya que ajustar su plan contra el asma a fin de adaptarlo a los cambios en su vida o salud. Podrá controlar mejor la enfermedad si se mantiene en contacto con el médico entre las consultas.

Los programas en línea destinados a ayudar a manejar sus síntomas pueden mejorar el control del asma y la función pulmonar. Algunos ejemplos son los programas de la Asociación Americana del Pulmón o de la Fundación Americana de Asma y Alergias (AAFA).

Prevención

No hay pautas generales para prevenir el asma, puesto que se desconoce la causa. Sin embargo, puede ayudar a prevenir los ataques de asma evitando los factores desencadenantes de las crisis. Estos factores varían de persona a persona, pero algunas pautas generales incluyen:

  • Evite los productos químicos u olores fuertes como los perfumes.
  • Evite hacer ejercicio intenso en los días de mucha contaminación ambiental, mucho polen o niveles altos de ozono.
  • Aplíquese la vacuna antigripal todos los años. Los resfríos y las gripes pueden empeorar el asma.
  • No fume. Si está embarazada, es importante que no fume.
  • Evite estar en lugares donde fuman. No permita que fumen en su hogar.
  • No utilice estufas ni chimeneas a leña, ni tampoco chimeneas de gas sin ventilación.
  • Si el clima frío desencadena el asma, evite las actividades intensas cuando hace frío. Si tiene que hacer ejercicio en clima frío, utilice una bufanda o máscara para calentar el aire antes de que le llegue a los pulmones.

Hable con su médico sobre:

  • El grado de ejercicio adecuado para usted
  • Formas de seguimiento del asma que le permitan identificar y tratar las manifestaciones de inmediato
  • Sus actividades laborales, pasatiempos y actividades domésticas para ver si alguna puede causar o empeorar el asma