¿Es indigestión o dolor en el pecho? Conocer los síntomas de un ataque cardíaco literalmente puede salvarle la vida.

John H, de 46 años, un médico, pensó que tenía indigestión. Tuvo un malestar en su abdomen que iba y venía durante aproximadamente un mes, tomó tabletas antiácidas y siguió con su vida. Un día, su esposa llegó a casa y lo encontró tirado en el piso, agarrándose el pecho con dolor. Ella llamó a una ambulancia y lo llevó de prisa a la sala de emergencia. Ahí, supo que había sufrido de un infarto al miocardio (IM), o un ataque cardíaco. Los médicos dijeron que si el Dr. H. hubiera esperado mucho más tiempo en llegar al hospital probablemente hubiera muerto.

Cada año, más de un millón de estadounidenses sufren ataques cardíacos. Y las cardiopatías son la causa principal de muerte en los Estados Unidos.

La muerte de las células cardíacas

La mayoría de los ataques cardíacos son el resultado de ateroesclerosis: depósitos de lípidos o células grasas, que se acumulan y causan daño en las paredes arteriales. El cuerpo responde creando una placa, que forma una cicatriz dentro de la arteria. Si la placa se rompe, libera sus contenidos y puede causar coágulos de sangre que bloquean el flujo de la sangre al corazón. Sin sangre, el corazón no recibe el oxígeno que necesita, y las células del músculo cardíaco comienzan a morir.

Aunque un "ataque cardíaco" quizás describa varias posibles condiciones, un "infarto de miocardio" se refiere estrictamente a la muerte de las células cardíacas. Entre más tiempo el músculo cardíaco permanezca sin sangre, más severo será el daño y mayor será el riesgo de continuo debilitamiento del músculo cardíaco, o incluso de muerte. Los IM también pueden ser causados por el uso de drogas, en particular la cocaína, que puede ocasionar coágulos o espasmos en las arterias y menor flujo sanguíneo al corazón.

El tratamiento inmediato es esencial

Con frecuencia, el daño cardíaco que provocan los infartos de miocardio se puede minimizar o evitar con un tratamiento inmediato. Pero, "demasiadas personas esperan mucho para ir al hospital", dice Robert P. Giugliano, MD, SM, miembro del Thrombolysis in Myocardial Infarction Study Group en Brigham and Women's Hospital en Boston. "Para ese momento", dice Giugliano, "quizás ya haya mucho daño".

Porqué la gente se retrasa

Existen muchas razones por las que las personas que tienen un ataque cardíaco retrasan el pedido de ayuda médica. Algunas tienen miedo o "se niegan" de acuerdo al Giugliano. A otros los frenan las complicaciones o el costo del sistema médico, tienen problemas para localizar a sus médicos, se enfrentan a barreras culturales o de idioma, o no tiene acceso a la atención médica. Pero muchas personas simplemente no se dan cuenta de que están teniendo un ataque cardíaco. Esto se debe a que las señales de peligro varían ampliamente y los síntomas pueden no ser claros.

Los síntomas

El síntoma clásico es una presión central intensa en el pecho. No obstante, muchas personas no experimentan el dolor de pecho típico de un ataque cardíaco. Otros síntomas comunes incluyen: dolor o pesadez en el brazo izquierdo, náusea, falta de aliento, sudoración incrementada, una sensación de entumecimiento que impide el movimiento, o dolor en las mandíbulas, en los dientes, en el brazo o en el abdomen. Es muy común que las mujeres no presenten otros síntomas más allá del dolor en el pecho. Los síntomas quizás aparezcan gradualmente y quizás sean intermitentes o vagos. Un pequeño porcentaje de pacientes, particularmente aquellos con diabetes, no experimentan ningún síntoma.

Si tiene algún síntoma preocupante, debe informar a su médico. Al hacer preguntas sobre sus síntomas y sobre lo que los ocasionó, su médico quizás determine que el problema sea menor; puede ser indigestión o que un músculo se jaló. Si su médico sospecha de un ataque cardíaco, lo enviará al hospital para realizarse pruebas que determinen si su corazón se ha dañado. Pero si sus síntomas aparecen súbitamente y cree que pueden deberse a un ataque cardíaco, llame al servicio de emergencias de inmediato. El tiempo es precioso cuando se detiene el flujo de sangre al músculo cardíaco, y su vida quizás dependa de qué tan rápido se reanude.

¿Está en riesgo?

Debido a que los síntomas de un ataque cardíaco pueden ser difíciles de reconocer, es importante que sepa si está en riesgo. Usted quizás esté en alto riesgo si:

  • Ya tiene una cardiopatía coronaria
  • Tiene presión arterial alta.
  • Tiene niveles elevados de colesterol
  • Tiene diabetes
  • Es obeso o tienen sobrepeso
  • Es sedentario
  • Fuma
  • Tiene un fuerte historial familiar de cardiopatía coronaria
  • Es hombre (los hombres tiene mayor riesgo que las mujeres)
  • Es mayor (hombres de más de 45 años y mujeres de más de 55, o más jóvenes si tienen menopausia prematura)
  • Tiene una enfermedad inflamatoria (p. ej., artritis reumatoidea, lupus)
  • Toma esteroides o medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)

Ayuda proveniente de la tecnología médica

En el hospital, las pruebas de cateterización cardíaca pueden determinar rápidamente si una artería está bloqueada o no, dónde y en qué medida. Se pueden prescribir medicamentos para deshacer los coágulos, y los médicos pueden usar un catéter para abrir las arterias bloqueadas. Quizás incluso se propongan abrir una arteria con un stent, para que la sangre puede continuar fluyendo libremente. En algunos casos, puede ser necesario realizar una cirugía de bypass.

La vida después de un ataque cardíaco

Para minimizar el riesgo de un futuro IM, usualmente los doctores prescriben medicamentos llamados bloqueadores beta, inhibidores de la ACE, estatinas y aspirina para prevenir futuros coágulos coronarios de sangre. Los médicos también pueden recomendar una dieta baja en grasas y alta en fibras, un programa regular de ejercicios aeróbicos, dejar de fumar, controlar la diabetes, controlar la presión arterial y el peso.