Definición

Esta afección ocurre cuando existe una infección bacteriana en uno de los riñones o en ambos. Los riñones eliminan los residuos (en forma de orina) del cuerpo. Además, equilibran el contenido de electrólitos y agua en la sangre al filtrar la sal y el agua.

Anatomía del riñón

Glomerulonefritis
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Causas

La infección renal puede ser causada por:

  • Infección de la vejiga que no fue tratada o que se trató de forma inadecuada (la causa más frecuente)
  • Afecciones que reducen el flujo de orina de la vejiga, tales como una próstata de mayor tamaño o cálculos renales
  • Someterse a una cistoscopia para examinar la vejiga
  • Cirugía de las vías urinarias
  • Uso de una sonda para drenar la orina de la vejiga
  • Bacterias de otras partes del cuerpo que ingresaron a los riñones (infrecuente)

Factores de riesgo

Estos factores aumentan sus probabilidades de contraer una infección renal. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:

  • Sexo: femenino
  • Actividad sexual
  • Embarazo
  • Diabetes
  • Anomalía de nacimiento de las vías urinarias, incluido el reflujo vesicouretral
  • Obstrucción de las vías urinarias, debido a:
    • Tumores
    • Aumento de tamaño de la próstata
    • Cálculos renales
  • Sonda o stent colocado en las vías urinarias
  • Riñones poliquísticos
  • Anemia drepanocítica
  • Trasplante de riñón anterior
  • Sistema inmunitario debilitado

Síntomas

Los síntomas incluyen:

  • Dolor en el abdomen, la parte inferior de la espalda, la parte lateral o la ingle
  • Micción frecuente
  • Urgencia para orinar que produce sólo una pequeña cantidad de orina
  • Sensación de que la vejiga está llena aún después de orinar
  • Ardor al orinar
  • Fiebre y escalofríos
  • Náuseas y vómitos
  • Pus y sangre en la orina
  • Pérdida de apetito

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Se diagnostica una infección renal mediante análisis de orina . Se examina la orina para verificar:

  • Bacterias
  • Glóbulos blancos
  • Sangre
  • Otros elementos anormales

Si la infección no desaparece después del tratamiento o si presenta varias infecciones renales, es posible que necesite otras pruebas para observar si existen problemas con los riñones, los uréteres y la vejiga. Estas pruebas pueden incluir:

  • Ultrsonido de los riñones: una prueba que usa ondas sonoras para examinar el riñón
  • Tomografía computarizada del abdomen: un tipo de radiografía que usa una computadora para obtener imágenes de las estructuras internas del cuerpo
  • Uretrocistografía de vaciado: radiografía de la vejiga urinaria y de la uretra realizada después de una inyección de un medio de contraste

Tratamiento

Recibirá un tratamiento con antibióticos. Asegúrese de tomar todos los medicamentos. Si la infección no se trata correctamente o si se deja sin tratamiento, la afección puede producir:

  • Septicemia (infección que se propaga por todo el cuerpo)
  • Infección crónica
  • Cicatrización de los riñones
  • Daño renal permanente

En ciertos casos, puede ser necesaria la hospitalización para recibir antibióticos a través de las venas de los brazos.

Si se le diagnostica una infección renal, siga las instrucciones de su médico.

Prevención

Debido a que la infección renal es con frecuencia una complicación de una infección de la vejiga, puede prevenir las infecciones de vejiga al:

  • Ingerir abundante líquido (unos 8 a 10 vasos de 8 onzas por día). La ingesta de jugo de arándano puede ayudar a prevenir la infección de la vejiga.
  • Higienícese correctamente.
  • Orinar cuando lo necesite. No esperar.
  • Tomar duchas en vez de baños.
  • Para las mujeres:
    • Higienizarse de adelante hacia atrás después de usar el baño.
    • Orinar antes y después de la actividad sexual. Beber agua también ayudará a eliminar las bacterias.
    • Evite el uso de desodorantes y duchas en los genitales.