Definición

La enterocolitis necrotizante (ECN) es una enfermedad gastrointestinal que se encuentra principalmente en bebés prematuros, aunque también puede ocurrir en bebés de término completo. Una infección o inflamación causa la destrucción de todo o parte del intestino (intestino delgado) del bebé. Esta es una grave enfermedad que requiere cuidado por parte del médico de su bebé. Casi todos los bebés en riesgo de padecer ECN ya están hospitalizados en un National Intensive Care Unit (NICU) y están bajo observación minuciosa a causa de su pequeño tamaño.

Enterocolitis Necrotizante

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Causas

No se conoce la causa exacta de la ECN. Los intestinos de los bebés prematuros no están desarrollados completamente y pueden ser incapaces de manejar la tensión de los alimentos que se mueven a través de ellos. Una disminución del oxígeno o el flujo de sangre hacia los intestinos puede dañarlos, y esto permite que las bacterias atraviesen la pared y se produzca infección o inflamación. Esta situación puede afectar la resistencia del tejido intestinal. Si las bacterias permanecen allí demasiado tiempo, pueden hacer un orificio en la pared del intestino.

  • La ECN se encuentra con más frecuencia en bebés prematuros de muy bajo peso al nacer.
  • Por lo general, la ECN se presenta en las primeras dos semanas de vida, pero también puede aparecer hasta los tres meses de edad.
  • La ECN suele aparecer poco después de que haya comenzado a alimentar a su bebé.

Factores de riesgo

El riesgo de desarrollar ECN es más alto si su bebé:

  • Nació antes de la fecha esperada de parto.
  • Es considerado en "alto riesgo" y comenzó a tomar leche oralmente o por sonda de alimentación.
  • Tuvo un parto difícil y tuvo niveles reducidos de oxígeno durante la labor de parto.
  • Tuvo una infección gastrointestinal.
  • Puede estar asociado a la administración de indometacina o el tratamiento temprano con dexametasona .

Síntomas

Si su bebé experimenta cualquiera de estos síntomas, no asuma que se debe a la ECN. Los síntomas de ECN son muy similares a otras condiciones digestivas menos graves. Cada bebé experimenta los síntomas de ECN de diferente manera. Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad para alimentarse
  • Los alimentos permanecen en el estómago del bebé por más tiempo de lo esperado
  • Incremento repentino de la defecación o ausencia de ella
  • Las evacuaciones pueden tener sangre
  • El bebé no expulsa mucho gas
  • La barriga del bebé puede estar distendida, sensible al tacto, o roja
  • El vómito puede ser de color verdoso
  • El bebé presenta signos generales de infección, tales como:
    • Dejar de respirar o tener dificultad para respirar
    • Baja frecuencia cardíaca
    • Lentitud física
    • Vómitos
    • Inestabilidad en la temperatura
    • Piel fría y húmeda

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de los síntomas y antecedentes clínicos del bebé y le realizará un examen físico. El gastroenterólogo trabajará en conjunto con el pediatra para diagnosticar la ECN.

Las pruebas pueden incluir:

  • Análisis de laboratorio: se puede realizar hemograma completo, electrólitos y cultivo de sangre.
  • Ultrasonido del abdomen: a través de una ecografía (ultrasonido), se puede observar mejor el aire en las venas mayores del hígado que mediante una radiografía.
  • Radiografía del abdomen: se busca la presencia de burbujas en los intestinos o de aire en las venas mayores del hígado. El aire también puede estar afuera del intestino en el abdomen.

Tratamiento

La mayoría de los bebés que tienen ECN se recuperan completamente y no vuelven a tener problemas de alimentación. Generalmente, el tratamiento dura entre 3 y 14 días. Hable con su médico acerca del mejor plan de tratamiento para su bebé. Las opciones de tratamiento incluyen combinaciones de lo siguiente:

Vaciar el estómago

  • Suspender el alimento: la presencia de aire o líquido en el estómago o el intestino de su bebé puede empeorar la condición. Será necesario dejar de alimentar a su bebé.
  • Se coloca una sonda desde la nariz hasta el estómago (nasogástrica) del bebé para garantizar que su estómago y sus intestinos permanezcan vacíos y, de esta manera, puedan sanar. La sonda extraerá el aire y el líquido del estómago.
  • Líquidos IV (intravenosos): el bebé recibirá nutrición y líquidos vía IV, directamente dentro de la vena.

Antibióticos

Se administran antibióticos al bebé para ayudar a sanar la infección.

Radiografía

Se tomarán radiografías con regularidad para observar el avance de la enfermedad.

Oxígeno

Es posible que se le suministre oxígeno extra al bebé. Si el estómago del bebé se encuentra muy inflamado, es posible que le cueste respirar. Puede utilizarse un aparato denominado ventilador para ayudar al bebé a respirar.

Batas y guantes protectores

Es posible que las personas encargadas del cuidado del bebé necesiten usar bata y guantes protectores para evitar que la infección se propague.

En casos muy graves de ECN, el tratamiento puede incluir:

Cirugía

Se puede necesitar cirugía para retirar la parte enferma del intestino. Algunas veces las partes sanas pueden coserse juntas. Si no es posible, es posible que se deba redirigir parte del intestino nuevamente hacia otra área del cuerpo donde se puedan retirar los productos de desecho.

Prevención

Dado que nadie sabe cuál es la causa exacta de la ECN, la prevención es difícil.

  • Algunos estudios demostraron que alimentar a su bebé con leche materna en lugar de fórmula puede reducir la probabilidad de ECN.
  • Se recomienda comenzar la alimentación únicamente cuando su bebé esté estable e incrementar la cantidad de alimentos muy lentamente.
  • Monitorear de manera constante al bebé en busca de signos de intolerancia alimentaria.
  • Los probióticos pueden disminuir la incidencia de ECN.