La fertilización in vitro (IVF) se usa para tratar a parejas que no se pueden embarazar por sí solas, y que no han tenido éxito con terapias médicas convencionales o cirugía.

La infertilidad es una enfermedad que daña la capacidad de una pareja para embarazarse. La condición afecta aproximadamente a 6.1 millones de parejas en los Estados Unidos, que es aproximadamente el 10% de la población en edad reproductiva. La infertilidad afecta a hombres y mujeres por igual. Afortunadamente, del 85% al 95% de los casos de infertilidad se pueden tratar con terapias médicas convencionales, como medicamentos para fertilidad o cirugías para reparar órganos reproductivos.

La reproducción requiere una complicada cadena de eventos:

  • El hombre y la mujer deben producir espermatozoides saludables y óvulos saludables.
  • Las trompas de falopio de la mujer deben estar funcionando adecuadamente para permitir que el espermatozoide llegue al óvulo.
  • Los espermatozoides deben estar saludables para que puedan fertilizar al óvulo cuando se encuentren.
  • El óvulo fertilizado (embrión) se debe implantar en el útero de la mujer.
  • El embrión debe estar saludable.
  • Debe estar presente suficiente apoyo hormonal por parte de la madre.

Si una pieza de la cadena no está funcionando adecuadamente, puede dar como resultado infertilidad. Usted debería programar una visita con su médico para discutir su fertilidad si usted:

  • Tiene menos de 35 años de edad y no ha podido quedar embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección programadas para concordar con la ovulación
  • Tiene 35 años de edad o más y no ha podido quedar embarazada después de seis meses de relaciones sexuales sin protección programadas para concordar con la ovulación
  • Tiene razón para creer que usted o su pareja podrían tener problemas de fertilidad, incluso antes de tratar de embarazarse

Una consulta de fertilidad por lo general incluye una examinación física de ambas partes de la pareja, la cual incluirá preguntas acerca de hábitos sexuales para determinar si las relaciones sexuales se están llevando a cabo adecuadamente para la concepción. Si no se determina causa de infertilidad, se ordenan pruebas más específicas, incluyendo:

  • Exámenes hormonales
  • Temperatura corporal y análisis de ovulación
  • Rayos X de los órganos reproductivos
  • Laparoscopía en mujeres
  • Análisis de semen en hombres

Numerosos factores contribuyen a la infertilidad, incluyendo fibroides uterinas, endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica, síndome ovárico poliquístico (PCOS), insuficiencia ovárica prematura (POF), defecto de fase lutéica (LPD), fumar, abuso de alcohol, peso bajo extremo o sobrepeso, ejercicio agotador, trastornos alimenticios, enfermedades de transmisión sexual (STD), cirugía de próstata, y lesiones o problemas testiculares.

Además, la edad avanzada está asociada con la disminución en la fertilidad, especialmente en mujeres. La fertilidad disminuye especialmente en mujeres después de los 35 años de edad. Por otra parte, los hombres permanecen fértiles hasta sus 60 y 70 años, aunque la edad avanzada puede estar asociada con problemas en la forma y movimiento del esperma.