El cuerpo de su bebé es más activo que la mayoría de los cuerpos de los adultos. No sólo el cuerpo de su bebé necesita mantener las funciones básicas de la vida, sino todavía experimenta un crecimiento y desarrollo rápido. Los órganos como el cerebro y pulmones cambian en formas que afectarán el resto de la vida de su bebé. Así que es importante para su bebé obtener lo que necesita para tener un desarrollo saludable. Una de las cosas más importantes es el oxígeno.

Los pulmones extraen oxígeno del aire y lo introducen en la sangre. Con pulmones saludables y aire limpio, podemos recibir mucho oxígeno con cada respiración. Pero cuando los pulmones están infectados o dañados o el aire está contaminado, se limita mucho la cantidad de oxígeno disponible. Uno de los peores culpables del daño a los pulmones y del aire de mala calidad es humo de cigarro que se inhala de manera pasiva.

El humo de cigarro que se inhala de manera pasiva es una combinación de humo exhalado que proviene de un fumador y el humo que sale de la punta de un cigarro, puro o pipa en combustión. Está compuesto de más de 250 tipos de químicos peligrosos. Estos químicos irritan el revestimiento de los pulmones, causa daño al tejido y altera las funciones de los pulmones.

Pequeños Pulmones, Aire Lleno de Humo

Image for new baby article El humo de cigarro que se inhala de manera pasiva es dañino para todas las personas, pero es más destructivo en los pulmones en desarrollo y el cuerpo de un bebé. También, los bebés inhalan más humo debido a que respiran a ritmos más rápidos que los adultos. Como adultos somos capaces de alejarnos si el aire es irritante. Por supuesto los bebés no son capaces de alejarse por su cuenta de áreas llenas de humo.

Incluso pequeñas cantidades de humo inhalado de manera pasiva pueden dificultar la respiración afectando las diferentes partes de los pulmones de su bebé:

  • Bronquiolos y bronquios: tubos que permiten que el oxígeno viaje desde la boca hacia los pulmones
    • Los químicos en el humo pueden causar irritación, hinchazón e inflamación en estos tubos. Esto puede disminuir en gran parte el tamaño del conducto de aire; imagine sólo respirar a través de un pequeño popote.
  • Alvéolos: diminutos sacos de aire en el punta de los pulmones que pasan oxígeno de los pulmones a la sangre
  • Surfactante: líquido que alinea el interior de los pulmones, facilitando más a los pulmones ampliar y pasar oxígeno a la sangre
    • Los alvéolos y el surfactante continúan desarrollándose después del nacimiento. Exponer a su bebé como fumador pasivo interfiere con este desarrollo y podría evitar que su bebé produzca la correcta cantidad de surfactante que necesita. Las cantidades bajas pueden afectar la capacidad de los pulmones de su bebé para extenderse y contraerse apropiadamente.

Para los bebés que ya tienen problemas con los pulmones estos efectos incluso pueden ser más dramáticos. Esto puede incluir bebés que se recuperan de infecciones anteriores o bebés prematuros con pulmones subdesarrollados. También el ser un fumador pasivo se ha relacionado con el síndrome de muerte infantil súbita (SMIS) y una probabilidad más alta de padecer infecciones en los oídos.

Enfermedad en el Humo

Cuando el humo inhalado de forma pasiva afecta los pulmones de su bebé, éste puede poner a su bebé en un riesgo más alto de padecer:

Si su bebé padece asma, podría tener un aumento en el número y gravedad de ataques de asma.

Todo esto no sólo da como resultado un bebé infeliz sino también puede disminuir la cantidad de oxígeno que se suministra a los pulmones. Cuando eso sucede con frecuencia puede interferir con el desarrollo del cuerpo de su bebé. También puede llevar a una estadía prolongada en el hospital y un tratamiento de cuidado intensivo.

También las enfermedades repetidas o severas pueden llevar a la cicatrización de los pulmones. Para los bebés, la cicatrización puede retrasar o interrumpir el desarrollo de los pulmones. Asimismo el daño en los pulmones puede causar una tensión y daño adicionales al corazón.

Despeje el Aire

Los químicos que contiene el humo inhalado de manera pasiva son tan diminutos que no pueden limpiarse con eficacia con filtros. Estos químicos viajan fácilmente a través de una casa con la ayuda de ventiladores, ventilación, sistemas de calefacción y aire acondicionado. Y abrir una ventana no ayuda mucho a disminuir la cantidad de la exposición al humo. Así que ¿puede asegurarse de que el humo inhalado de manera pasiva no dañe a su bebé?

Sáquelo

La única forma de disminuir con eficacia la exposición de su bebé al humo inhalado de manera pasiva es eliminando completamente el consumo de cigarro en el interior del hogar y automóvil. Elija un área designada para fumar que no sea dentro de su casa. Una vez que lo haya elegido, intente atenerse a él cuando usted fume: incluso cuando haya un clima poco favorable. Es muy importante evitar que los visitantes fumen en su casa. La mayoría de ellos entenderán sus preocupaciones sobre la salud de su bebé. Si sus visitantes quieren fumar, amablemente pídales que lo hagan en el área diseñada para fumar. Otra idea es reunirlos en algún otro sitio aparte de su casa.

También es importante notar que el humo y las partículas se asientan en el aire y la ropa. Sostener a bebés más pequeños inmediatamente después de fumar aumenta los riesgos de la exposición al humo inhalado de forma pasiva, incluso después de fumar al aire libre. Aunque dejar de fumar es la solución ideal, cambiarse de ropa después de fumar al aire libre podría ayudar a disminuir la exposición.

También Tome Medidas al Viajar en Coche...

El coche tiene un espacio aislado muy pequeño. Fumar en el coche puede causar un nivel alto de exposición para su bebé. De nuevo, abrir las ventanas no disminuye con eficacia la exposición al humo del cigarro. En muchos casos simplemente eso hace que el humo regrese donde se encuentra bebé. Si usted debe fumar mientras se encuentra en el coche, entonces desarrolle un plan. Por ejemplo, durante largos viajes planifique áreas seguras donde usted puede detenerse para fumar fuera del coche.

También asegúrese de que cualquier otra área donde su hijo pase mucho tiempo esté libre de humo. Esto podría incluir guarderías, escuelas y centros de actividades.

Una Razón Más para Dejar de Fumar

Aproximadamente el 90% de la exposición al humo de cigarro inhalado de manera pasiva en los niños proviene de los padres. Si usted deja de fumar eso beneficiaría a toda su familia. También dejar de fumar puede ayudar a su bebé si la mamá fuma y amamanta. Los bebés pueden exponerse a los químicos del humo a través de la leche materna. Esto puede causar náusea, vómito y diarrea en algunos bebés.

Conocer las formas en que el consumo de cigarro puede dañar a su bebé podría no facilitar aún la abstinencia. Como sucede con muchos hábitos, esto podría llevarse más de un intento. Existen varios programas y herramientas para ayudarla a tomar medidas necesarias. Muchos de ellos podrían estar disponibles de manera gratuita o en una tasa de descuento. Hable con su médico sobre las opciones que podrían funcionar mejor para usted.

Ya sea que deje o no de fumar, es muy importante no exponer a su bebé al humo de cigarro. Despeje el aire para su bebé. Al hacerlo ayudará a su bebé a desarrollarse apropiadamente, a disminuir considerablemente el número de resfriados e infecciones y a evitar problemas serios en los pulmones. Además un bebé saludable tiende a ser un bebé feliz y eso también es bueno para todos.